La denuncia describe lo que califica como “una situación de inconsistencia patrimonial y financiera atribuida al Fiscal Federico Martín Carniel, que resulta objetivamente incompatible con los ingresos lícitos conocidos derivados de su función pública”. Los números que la sustentan son contundentes.
Según informes de la base de datos NOSIS y del Banco Central que se adjuntan como prueba, Carniel registra un “pasivo financiero total: $177.500.000”, con una “concentración en Banco Nación (≈ 69%): $123.600.000”. Sus compromisos mensuales entre préstamos y tarjetas ascienden a $16.396.635, mientras que su “remuneración neta estimada (MPF)” se ubica entre “$5.000.000 a $6.500.000”.
La denuncia subraya que “aun tomando el valor máximo de remuneración neta estimada para un Fiscal General (≈ $6.500.000), los compromisos financieros mensuales declarados superan ampliamente —por más del triple— los ingresos lícitos conocidos”. Y concluye: “La ecuación económica es objetivamente imposible de sostener en el tiempo”.
Lejos de tratarse de una situación puntual, el denunciante señala que se verifica “un patrón continuado en el tiempo, que se verifica mes tras mes, e incluso durante períodos anuales completos, conforme surge del historial crediticio acompañado”. La fórmula que resume la denuncia es directa: “Ingresos formales insuficientes + obligaciones financieras elevadas + cumplimiento regular = existencia de fondos externos al ingreso declarado”.
Además de las deudas, la denuncia detalla un patrimonio inmobiliario difícil de explicar con un sueldo de fiscal. Se menciona una “vivienda ubicada en calle San Buenaventura N.° 1127, emplazada en una de las zonas residenciales más exclusivas de la ciudad de Resistencia, inmueble que —conforme valores de mercado— presenta una valuación aproximada del orden de los USD 300.000”. A esto se suman un departamento en zona céntrica, otro inmueble sobre calle Mendoza y Avenida 9 de Julio, y un quincho cuya construcción fue “reconocida públicamente por el propio denunciado mediante publicaciones en redes sociales en el año 2016”.
Un dato llamativo es que Carniel y su esposa registran domicilio alternativo en Ushuaia, Tierra del Fuego, donde la denuncia señala la existencia de “una actividad de alojamiento/hospedaje difundido públicamente bajo denominaciones comerciales (v.gr. ‘B&B/hostería’). Valle Frío – La Maison B&B”. Sin embargo, ante la AFIP/ARCA, el fiscal “no registra impuestos activos, regímenes vigentes ni actividades económicas privadas declaradas”.
Esta contradicción es uno de los puntos más incisivos de la denuncia. Mientras que Carniel no figura inscripto en ninguna actividad ante el organismo fiscal, los informes comerciales y financieros lo clasifican bajo la condición “Autónomo y otra”, con encuadramiento en rubros de “Comercio, Industria y Servicios”. La presentación advierte que esta “divergencia objetiva” entre la ausencia de actividad declarada y el perfil detectado por el sistema financiero “no solo no disipa la inconsistencia patrimonial denunciada, sino que la profundiza”.
Otro dato que la denuncia subraya es que Carniel se desempeña como Fiscal Federal desde 2019, pero “su registración visible y/o regularizada ante ARCA en el Impuesto a las Ganancias – Personas Humanas aparece reflejada recién a partir del año 2023”, lo que genera una discordancia temporal que, según la presentación, impone verificar las declaraciones juradas del período 2019-2025.
La denuncia fue radicada ante la Justicia Federal invocando los artículos 268, inciso 2, y 303, inciso 2, apartados a) y b) del Código Penal, y se encuentra en trámite.


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